
jueves, 12 de marzo de 2009
miércoles, 28 de enero de 2009

Acaso fue timidez
o sólo es miedo a romperme más
y no acostumbro a verte reír
no te sobran motivos, no.
Llévame a aquel lugar
donde el viento no sopla…
tú has recubierto de fragilidad
el estado de las cosas.
Y esperaré a que nadie nos mire,
bajaré la voz y te recordaré
que lo correcto no siempre es lucidez…
Y aunque sé que pido respuestas,
yo no las daré, no me expliques
que algún día seguro dormirás…
en el lugar donde te mereces.
Todo a mi alrededor me da vueltas
da vueltas, el clandestino poder de pensar
que nunca más te merezca, no.
en el lugar donde te mereces…
neorama
jueves, 22 de enero de 2009
Esternocleidomastoideos

lunes, 19 de enero de 2009


--¿Cuánto tiempo hace que no estás con una mujer?
--Cuatro años.
--¿Cuatro años?
--Sí.
martes, 16 de diciembre de 2008

Siempre nos hacemos una imagen equivocada de los demás, y siempre es mejor o peor de lo que luego la persona es en realidad. De ahí salen las grandes amistades y también las grandes decepciones. De la primera opción saldrán futuros chascos y de la segunda saldrán barreras que te impedirán confiar en otra gente. Con lo cual se nos plantea un resultado bastante desolador, aunque bastante realista por otra parte: no se puede confiar ni en uno mismo. Porque nosotros también nos decepcionamos a nosotros mismos muchas veces, de hecho, éstas son las peores decepciones, los peores chascos. Es complicado llegar a conocerse a un nivel tal, que tus actos, pensamientos, palabras,… no lleguen nunca a hacerte sentir mal. ¿Quién eres de verdad? ¿Quién eres cuando ni si quiera tú mismo sabes quién eres? ¿Eres una decepción? ¿Si eres una decepción para ti mismo lo eres también para los demás? ¿Puedes ser decepcionante sin decepcionar a los demás? ¿Será que cuando uno se conoce a sí mismo, jamás se puede sentir decepcionado y por lo tanto, jamás nadie lo decepcionará? Me siento perdida en el universo de mí misma, y me parece que he perdido la memoria y los recuerdos porque no sé quién soy, y por eso sólo puedo decepcionarte.
miércoles, 10 de diciembre de 2008

lunes, 24 de noviembre de 2008
El rock me produce melancolía
jueves, 20 de noviembre de 2008
Con el permiso del señor Cortázar...
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca, y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuvieramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

